
El alcalde de la capital Juan Diego Zelaya ha sonado las alarmas a todos los ciudadanos que vivimos en Tegucigalpa: la ciudad podría tener problemas serios por los bajos niveles en que han caído las dos represas que nos abastecen de agua potable. Y los pronósticos de lluvia son muy inciertos, y además por el famoso «veranillo» de julio, dilatado por el cambio climático, hace que en Agosto y Septiembre no haya perspectivas de lluvia. Esto es muy malo para los habitantes, por lo que todos los ciudadanos debemos acogernos hoy más que nunca, a una nueva teología que es la de tener conciencia» porque, si no somos conscientes que debemos ahorrar agua, es casi seguro que los próximos dos meses, agosto y septiembre, el suministro de agua deba ser racionalizado al extremo, y que posiblemente el agua llegue a los hogares cada diez días, un racionamiento de lo más drástico: agua tres veces al mes.
De una vez por todas debemos aceptar la realidad: siendo que Tegucigalpa solo tiene dos represas que hoy están a menos de la mitad de su capacidad, y con un régimen de lluvias tan precario debido a las condiciones del cambio climático, nos obliga a los habitantes a imponernos un ahorro de agua verdaderamente riguroso. Debemos tener el máximo cuidado cuando procedamos a abrir la llave para lavarnos las manos, cuando tomamos el baño diario o cuando usamos el servicio sanitario, según la necesidad fisiológica realizada. Debemos tener conciencia que no debemos lavarnos la boca con la llave abierta, desperdiciando el agua, como ha sido la tradicional costumbre en el común de las personas.
Cuando abrimos el grifo, o la llave de agua potable, lo aconsejable es llenar un vaso con agua para efectuar el aseo bucal. Con el agua que se recoge en un vaso es suficiente para lavarnos la boca. Tener la llave abierta mientras nos cepillamos los dientes, implica gastar tres cantidades de agua más de lo necesario para procurarnos el aseo bucal. Si hacemos esta necesidad en los tres tiempos de comida de la manera tradicional, el gasto innecesario de agua triplicado a la cantidad que se requiere, nos hará perder una preciosa cantidad de agua que será irrecuperable hasta que vuelva el suministro por la tubería.
El baño diario, es una fuga de agua de nuestra cisterna casera o tanque de agua del hogar si no se tiene una nueva metodología para bañarnos. No debe abrirse la llave durante los 5 o 7 minutos que requiere un baño normal. Lo aconsejable para no desperdiciar agua es proceder a un remojado inicial del pelo y del cuerpo durante unos 30 segundos y luego cerrar la llave. Una vez que se ha hecho la frotación del cabello con el shampoo, debemos asearnos con jabón el resto del cuerpo por el tiempo acostumbrado, y hasta entonces, volver a abrir la llave para lavar el cabello, y la espuma del jabón del cuerpo, para lo cual, recibir durante dos minutos el chorro, es más que suficiente para tener un aseo adecuado tanto del cabello como el total del cuerpo.
Y aquí viene el tercer aspecto del aseo, quizás el más peliagudo de todos, que es el uso del sanitario. Cuando se trata de orinar, en este tiempo de carestía de agua, es una insensatez descargar el servicio cada vez que usted orina, porque en cada vuelta que se le da al tanque del sanitario se consume casi cinco galones de agua, de manera que si usted hace uso del sanitario varias veces, debe saber que se expone a que la cisterna o tanque de su casa queden vacíos. Excepto cuando se defeca, es inevitable proceder a efectuar la descarga del sanitario tan pronto haya finalizado la necesidad.
En toda esta rutina del uso de los conductos de agua potable está de por medio el aspecto disciplinario de la conciencia. Solo actuando de manera consciente es que podremos ayudarnos nosotros mismos a no caer en la penosa situación de quedarnos sin agua en un determinado momento, porque, al ritmo de ausencia de la lluvia, no podremos culpar a la autoridad municipal por la falta de agua. Sin lluvia no hay agua en las pocas represas de la ciudad, esa es la triste realidad. Eso sí, es urgente que la alcaldía ponga manos a la obra para concluir los trabajos de la tercera represa de la capital, pero eso tomará tiempo y será una nueva solución que nos beneficiará hasta dentro de dos o tres años.
Asi que, por nuestro propio bienestar, es vital ser disciplinados para tener conciencia, que, evitar una carestía de agua en nuestra casa depende de nosotros mismos, de tener conciencia que estamos obligados a ahorrar el agua mediante el uso racional. La palabra clave es conciencia. Conciencia para no desperdiciar el agua, y conciencia para usar de manera racional los servicios, tanto en las llave del lavamanos, del baño, pero especialmente ser conscientes en el uso de los sanitarios, porque en estos, el agua se va a raudales y si los descargamos a cada paso, nos quedamos con la cisterna o el tanque completamente vacíos. Asi que, solo siendo conscientes evitaremos quedarnos sin agua en nuestra casa. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 3 de julio 2026