
Entre las muchas acepciones que tiene, la golilla es la desfachatez de la fanfarronería, es la acción propia de un farsante. Por lo tanto, todo golillero es un farsante. El exmagistrado del TJE, Mario Morazán, hizo gala de golillero la semana pasada, cuando compareció ante el parlamento para defenderse de los cargos, que según él fueron pura invención, pero que al ser investigada su conducta, se encontró que el único mentiroso en toda la etapa en que fungió como magistrado del TJE, representando al PLR, fue el, Mario Morazán. Hay videos, hay audios y hay un testimonio de la persona mayormente afectada por su conducta degenerada, la ya fallecida magistrada Miriam Barahona, quien sufrió en carne propia los ultrajes del exmagistrado Mario Morazán.
Como su principal arma fue mentir, esta semana tuvimos a nuestro alcance videos donde se grabaron discusiones del pleno de magistrados del TJE, que estuvo siempre bajo el ataque y los desplantes de Mario Morazán, un apellido que calzado por esta persona de tan mala conducta, deshonra al primer Morazán de la historia de Honduras. El exmagistrado Mario Morazán siempre se mantuvo como punta de bayoneta apuntando a desintegrar el pleno del TJE, que al parecer fue la gran misión que le asignó el PLR, con el propósito de derrumbar el curso del proceso electoral. La silla de Mario Morazán en el TJE, casi siempre estuvo vacía, porque su papel era quebrantar el pleno del organismo jurisdiccional, de manera que nada de este organismo se moviera.
En uno de los audios en nuestro poder, se escucha que mientras se desarrollaba el pleno del TJE, con los tres magistrados, al discutirse un aspecto esencial del proceso electoral, se escucha, como al ser superado en la votación por sus colegas Urrutia y Barahona, en una forma altanera y golillera anuncia que se retira del pleno para disolver el quorum y paralizar la sesión. El presidente del pleno del TJE, magistrado Urrutia, en ese momento tuvo la iniciativa de levantar un acta dictada al secretario, consignando el retiro ilegal de Morazán con la deliberada intención de disolver el quorum. En la grabación se escucha la voz quebrantada de la magistrada Miriam Barahona, recordándole a Mario Morazán, que es prohibido abandonar la sesión. La magistrada Miriam Barahona, en condiciones precarias de salud, exponiendo su delicada situación personal, haciendo un acopio verdaderamente heroico, se mantuvo cumpliendo su deber.
En cambio, al magistrado Mario Morazán, altanero y mentiroso, golillero en sumo, mantuvo una conducta de tener en jaque al pleno del TJE, porque cuando se discutían los asuntos que estaban relacionados con la buena marcha del cronograma electoral, Mario Morazán estaba presto a levantarse de la silla para romper el quorum. Sin embargo, en su última comparecencia ante el pleno del Congreso Nacional, Mario Morazán dijo que no asistía porque no lo convocaban, una mentira del tamaño del Picacho, que no la puede sostener en el plano de la verdad, porque los audios que corresponden a varias sesiones del TJE, no le avalan sus mentiras. Morazán llegaba a las sesiones, pero cuando se trataba todo lo relacionado con la buena marcha del cronograma electoral, como si fuera un resorte, se paraba y con una voz golillera anunciaba que se retiraba de la sesión.
Así transcurrió la participación del exmagistrado Mario Morazán en los últimos dos años en el TJE. Su tarea fundamental fue impedir que el pleno funcionara con fluidez, para desactivar el cronograma electoral. Las grabaciones no mienten, delatan a Mario Morazán y lo exponen como un golillero mentiroso y miserable, porque puso en su mira incomodar a la magistrada Miriam Barahona, porque esta funcionaria, aun cargando con el peso de su enfermedad delicada, asistía a las sesiones a cumplir con las tareas que el cronograma le había asignado para garantizar las elecciones primarias y generales. Mario Morazán fue una especie de cama de faquir que tuvo el encargo de coserle la vida a puñaladas a la magistrada Miriam Barahona. Sobre su conciencia Morazán debe cargar con el peso de haber agravado la salud de la magistrada Miriam Barahona, hecho que le apresuró la muerte.
No obstante, ese logro fatídico de Mario Morazán, fruto de su miseria humana, no pudo engañarnos a todos, todo el tiempo. Mucho menos al robusto pleno de diputados del Congreso Nacional, que la semana pasada voto a conciencia como debían hacerlo: destituyendo a Mario Morazán y Marlon Ochoa, en el sano propósito de lograr un estado de adecentamiento en Honduras. Con este paso significativo, Honduras avanza con pie firme hacia la meta que aspiramos todos los hondureños que queremos vivir en democracia: ¡erradicar la odiosa impunidad!
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 21 de abril de 2026.