
El periodismo independiente no puede ser objetivo, tampoco puede ser imparcial, porque el periodista que actúa con un sentido independiente tiene el más serio de los compromisos, que es, el que como ciudadano adquiere con su país. El periodismo independiente demostró su peso en Honduras, especialmente en los últimos cuatro años, cuando el partido autoritario, Libertad y Refundación (PLR) estuvo a punto de robarnos el país, porque a un país que le confiscan las libertades se convierte en un feudo, en una hacienda, o cualquier cosa que no tiene nada parecido a un país, donde los ciudadanos tengan el pleno goce de las libertades ciudadanas.
El periodismo independiente hondureño, jugo un papel de mucha trascendencia cuando el autoritario PLR creía tener controladas a todas las instituciones, y con el apoyo del chavismo y de alguno que otro malandrín de México y España, los dirigentes del PLR se frotaban las manos creyendo que el mecanismo de fraude que habían implementado era infalible, que les aseguraría quedarse con Honduras. Frente a la indiferencia de los mercachifles del patio, hábiles para colarse en el poder para enriquecerse, el periodismo independiente jugo un papel articulador de la sociedad. Un periodismo con agallas, que desnudó la usurpación del Congreso por el diputado Luis Redondo, aupado por la presidente Xiomara Castro, y juramentado por el diputado Rasel Tome sin tener un gramo de facultades para suplantar a la autoridad encargada de hacer aquel juramento. Algo sin precedentes, la presidente electa Xiomara Castro alentó una injerencia descomunal para convertir a Luis Redondo en un presidente usurpador del Congreso. Un éxito del periodismo independiente es haber logrado que los electores sampedranos le negaran el voto a Redondo, que buscaba la reelección para seguir destruyendo la democracia desde el nicho que usurpó en el Congreso.
Tener el coraje de enfrentar a Roosevelt Hernández, y desnudarlo como activista del PLR, camuflado de militar; coadyuvar para que las iglesias católica y evangélica, con su musculatura espiritual, mostraran la unidad de este amplio sector de la nación sin ningún sesgo político, fueron tareas patrióticas del periodismo independiente, que en estos cuatro años actuó sin divagaciones, sin acomodarse con el gobierno del PLR, que aunque produjo la costosa factura de enfrentar un estrangulamiento económico, al final deja la profunda satisfacción de nunca lamentar haber estado en el primer frente de batalla, luchando por una Patria digna, batallando a toda costa por la Honduras que intentaron robarnos.
Nos toca ahora cuidar y evitar que el sistema democrático hondureño caiga en poder de los grupos oscuros, que siempre merodean alrededor de un gobierno democrático buscando lo suyo que es el aprovechamiento económico a través del tráfico de influencias. Hay que valorar a los baluartes que, desde sus posiciones fundamentales, garantizaron las Elecciones Generales. En las últimas semanas circulan rumores que, sectores advenedizos intentan provocar la sustitución del Gral. Héctor Valerio Ardón, lo cual sería un golpe peligroso contra la institucionalidad de las FFAA, porque la Constitución de la República establece el periodo de dos años para el desempeño del comandante del Estado Mayor Conjunto de las FFAA. El General Valerio debe completar su periodo de dos años para el que fue electo en noviembre de 2025.
En este sentido, de nuevo, al periodismo independiente nos corresponde evitar que el gobierno de Nasry Asfura pudiera ser desestabilizado por una maniobra orquestada para poner en el cargo de comandante de las FFAA a un militar afín a esos grupos, que les permita el espacio para hacer negocios pingues en las próximas adquisiciones de armas, municiones y equipo bélico. Esta gente suele considerar patriotismo a algo que es simplemente su interés pecuniario. Pero, el patriotismo es el amor por tu tierra, y el amor por tu gente. Parodiando al poeta español Federico García Lorca, puedo repetir sin ambages que «soy hondureño integral, que me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos». Lo he comprobado en estas últimas dos semanas que estuve ausente por razones familiares. Odio al que es hondureño por ser hondureño nada más.
Sin embargo, toda esta vanagloria del periodismo independiente no está exenta de cometer errores que son propios del ser humano. El célebre periodista polaco Rysard Kapuscinsky, considerado un maestro en el oficio, cometió un error garrafal de apreciación en 1969, al describir en un reportaje que la guerra entre Honduras y El Salvador fue producto de la frustración hondureña por haber sido derrotada por la selección salvadoreña perdiendo la clasificación al campeonato mundial de México 1970, lo cual estaba totalmente alejado de la realidad. Pero, Kapuscinsky era entonces un Dios del periodismo y vendió aquel titular: Honduras-El Salvador, la guerra del fútbol.
No queremos pecar como lo hizo el maestro Kapuscinsky, sobre todo pretendiendo estar a la altura de ese gran exponente del periodismo. En nuestro modesto papel desempeñado estos últimos 4 años, todo lo que hicimos fue para seguir viviendo en una Patria digna, y todo el esfuerzo, si es que se le puede considerar esfuerzo el deber de defender a la Patria, fue para preservar a Honduras, a la Honduras que intentaron robarnos.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 25 de mayo de 2026.