
El mes de junio es muy activo por la celebración de las graduaciones en los diferentes niveles educativos. Esto se debe a que, el sector de educación privada se rige por el mismo tiempo en que los centros educativos de Estados Unidos concluyen su periodo anual de estudios o año lectivo, como le llamamos en Honduras. Personalmente he estado en una graduación familiar en Boston, EEUU y ahora me toca estar en tres graduaciones en tres universidades privadas del país. El surgimiento de universidades privadas es un indicador positivo que, a medida que hay más posibilidades para que los jóvenes hondureños cursen estudios superiores, el beneficio finalmente es para Honduras, porque el país necesita más recurso humano preparado y calificado. Y las universidades privadas, por lo menos algunas, están constituidas como empresas educativas sin fines de lucro, lo que les permite reinvertir los ingresos para dotarse de buenos laboratorios destinados a la investigación, que es una materia en la que una buena universidad está obligada a invertir.
EEUU y casi todos los países europeos brillan por tener educación privada de primer nivel, por lo que los gobiernos no destinan mucho de sus recursos a las universidades públicas. Más bien aportan a las universidades privadas para sus programas de investigación. Las universidades privadas están impulsando el desarrollo de los países, porque su compromiso es eminentemente educativo, en cambio, en el caso de Honduras, las universidades públicas, la Nacional Autónoma y la Pedagógica, han sido atrapadas por las redes políticas partidarias, que usan a los frentes estudiantiles para obtener objetivos politicos, dejando a un lado el aspecto académico que debe ser prioritario.
Los avances de las universidades privadas dejan relegadas a las dos universidades públicas, a pesar de la cuantiosa aportación que el Estado le otorga a la Nacional Autónoma y a la Pedagógica. No queremos decir en ningún momento que los fondos aportados por el Estado, especialmente a la Nacional Autónoma, constituye un gasto inoficioso, solo que para nadie es un secreto que la UNAH podría hacer mucho más de lo que está haciendo si estuviera mejor rectorada, por un profesional académico de altura.
Mientras la Nacional Autónoma y la Pedagógica se relegan, atrapadas en las marañas políticas, las privadas avanzan a la vista de la sociedad, tal es así que los padres hacen sus mayores sacrificios para que sus hijos cursen una carrera universitaria en las universidades privadas. Próximamente asistiré a una graduación que para mí será una grata experiencia. Estaré, Dios mediante, en la graduación de una carrera singular que desde hace varios años impulsa la Universidad Cristiana Evangélica Nuevo Milenio. Como soy oriundo del puerto más importante de Honduras, crecí viendo los barcos, mirando a los oficiales cuando descendían a tierra firme. Y últimamente, a bordo del ferry Galaxy que transporta pasajeros a Roatán, se me ha permitido ir en la cabina donde el capitán dirige el barco. Hace unos meses, los profesores de la escuela formación de oficiales de marina de la UCENM me explicaron cómo se forman los oficiales de barcos en un módulo de mando de esa universidad.
Esto es novedoso en el sistema educativo de Honduras, la UCENM tiene una facultad o escuela muy específica, de donde están egresando oficiales formados para la marina. Las universidades privadas son las que están elevando el nivel de la educación superior en Honduras. En cambio, hace unas semanas, tuvimos la pena de informar que, por orden del rector de la Nacional Autónoma, se había desmantelado la biblioteca de la Facultad de Medicina, porque el actual rector, que fue nombrado por la influencia política de un alto dirigente del Partido LIBRE, es del pobre criterio que los libros solo deben leerse en internet.
Si en Harvard, en la Complutense y en otras grandes universidades, un rector hiciera lo que el rector de la Nacional Autónoma hizo, desmantelar una biblioteca valiosa, con vasta cantidad de libros para estudiantes de medicina y de otras facultades, es casi seguro que hubiera sido separado del cargo de inmediato. Afortunadamente en Honduras, las universidades privadas hacen la diferencia y esto lo confirman los mismos funcionarios de la Nacional Autónoma, al matricular a sus hijos en las universidades privadas. Creo haber visto este mismo día a un alto funcionario de la UNAH en los actos de graduación de UNITEC, festejando el éxito de su pariente, culminando su carrera en esa prestigiosa universidad privada.
Creo que ha llegado el momento de dar un paso en el sector educativo universitario, y ese debe ser conducente a crear una instancia oficial del Estado para que dirija de una manera más eficiente el desarrollo de la educación superior, que por ahora de acuerdo con el art. 160 de la Constitución es un privilegio de la UNAH, pero que no cumple a cabalidad, por haber caído en las garras del sector politico populista que infortunadamente hinco sus dientes en el principal centro de estudios del país. Hay que continuar elevando el nivel educativo superior de Honduras, papel que están desarrollando con mayor acierto las universidades privadas.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 12 de junio de 2026.