
La prolongada sequía continúa afectando severamente al municipio de San Antonio de Flores, en el departamento de Choluteca, donde más de 100 cabezas de ganado han muerto desde febrero debido a la escasez de agua y pasto, informó el alcalde César Núñez.
El edil explicó que las altas temperaturas y la falta de lluvias han reducido la disponibilidad de alimento para el ganado, situación que ha colocado a los productores en una difícil condición económica. Ante este panorama, varios ganaderos han optado por vender parte de sus animales para evitar pérdidas aún mayores.
Los efectos de la sequía también se extienden al sector agrícola. Cultivos de maíz, frijol y arroz registran importantes daños, afectando los ingresos de numerosas familias que dependen de la producción agropecuaria para su sustento.

San Antonio de Flores forma parte de los municipios del Corredor Seco que permanecen bajo alerta amarilla por el déficit de precipitaciones. No obstante, las autoridades municipales aseguran que la asistencia destinada para alimentar al ganado aún no ha llegado a la zona.