
Solo una persona insensata puede ignorar la trascendencia hermosa de la fecha de la Independencia Patria, que este 15 de septiembre cumplió el 205 aniversario en que los pueblos centroamericanos se independizaron de España. La consecución de la independencia fué un logro patriótico de ciudadanos guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, sobre todo, entre ellos ciudadanos de enorme prestancia social y valor intelectual de su época. De Honduras la historia registra con mucho fulgor el nombre de José Cecilio del Valle, pero en el tiempo anterior y posterior al acto de independencia hubo muchos hondureños que se enlistaron en la causa de la independencia, un rol de ciudadanos valientes como Dioniso de Herrera, Francisco Morazán, José Trinidad Cabañas, y otros, que aunque son menos mencionados en la historia, aportaron su cuota de participación patriótica para lograr la independencia.
Cuando se le preguntó este día a la candidata de Libre, Rixi Moncada, su opinión sobre los 205 años de libertad, con la clásica altanería con que responden los marxistas, se preguntó ella misma : cuál libertad? Evidenciando una ignorancia absoluta, porque gracias a la libertad que sigue prevaleciendo en Honduras, es que un partido como Libre, pudo ser inscrito en un momento dado, sin siquiera cumplir los requisitos contemplados en la Ley Electoral, por una deferencia mayúscula del gobierno del 2010 que presidía don Porfirio Lobo, en una sana intención de unificar a todos los sectores. Negar que los hondureños vivimos en libertad, a 205 años de habernos independizado, solo puede ser producto de la amargura y el resentimiento de la ex candidata Rixi Moncada, al no poder consumar su desventurado anhelo de anexarnos al modelo comunista del régimen fracasado de la Habana Cuba.

Los hondureños, que amamos la democracia y defendemos este precioso régimen de libertades, fuimos en gran mayoría los que batimos en las urnas a Rixi Moncada, relegándola a una última posición de minoría, que resultó indiscutible. La conducta de impostura de Rixi, la ha hecho mantenerse en una prédica de mentiras, arguyendo que fué victima de un fraude electoral. Esta actitud de Rixi Moncada no puede considerarse como «un simple paso atrás», sino una reacción de impactante locura. Porque solo una persona en estado de demencia puede hablar de esa manera; con este mismo estilo, los alemanes nazis del alto mando de Adolfo Hittler, no se cansaban de auto-mentirse cuando ya el ejército aliado los había derrotado, y para no reconocerlo, Hitller y todos sus cabecillas del ejército nazi, comenzando por el mismo Hitller, terminaron su aventura disparándose a la cabeza. No sugerimos de ninguna manera que Rixi tenga que hacer algo parecido.
El poder, en lo que tiene de borrachera suele producir grandes resacas en quienes lo pierden. En el partido PLR, Libre, el caso de Rixi Moncada es que ella es corta de vista pero extensa de vanidad. Con la paliza electoral sufrida el 30 de noviembre, se rompíó los anteojos y la nariz al estrellarse contra el piso del local, donde recibió el doloroso e impactante resultado en su contra, que la ha dejado en estado «groggy permanente», viendo estrellitas por todos lados y escuchando el lapidario resultado electoral, que tuvo que desquiciarla, porque a pie juntillas, en Libre creian que con el aparato de fraude montado por el chavismo, con Pablo Iglesias de España y la maquinaria fraudulente de López Obrador, se garantizaban el triunfo. Las computadoras del CNE fueron bien cuidadas esta vez, y no admitieron las manipulaciones mañosas que las inflaron de votos en la elección del 2021.
Según cuentan muchas versiones provenientes del mismo interior de Libre, el desconcierto era tal en el cuartel electoral del PLR, que el propio Mel Zelaya empezó a changonetear, como el hecho de decirles a varios de sus camaradas, que por Rixi, no había votado ningún elector independiente, cosa que puede ser cierto, porque como le habíamos recomendado a Mel Zelaya, en una reunión que tuvimos el 24 de noviembre de 2024, un año antes de las elecciones, estaba a tiempo de cambiar de candidato, dada la baja aceptación de Rixi Moncada, acompañada de un evidente rechazo entre los hondureños, por ese rictus desfavorable que siempre la hizo ver como una politica detestable.
Hoy, las elecciones del 30 de noviembre, resultan una historia escrita con letras de oro por los hondureños, que con nuestro voto, reafirmamos nuestro deseo de seguir viviendo en libertad, misma que por la lucha de nuestros próceres ampliamente conocidos seguimos disfrutando desde hace 205 años, cuando Honduras y demás pueblos centroamericanos obtuvieron su independencia, que defenderemos a capa y espada de personas como Rixi Moncada, que al menos tuvo la franqueza de advertirnos de sus intenciones de convertirnos en una nación esclava del modelo marxista, propulsor de la miseria y la esclavitud de las personas.
Viva la Independencia! Viva la libertad y la democracia en que vivimos! Así son las cosas y así se las hemos hoy martes 15 de setiembre 2026