
Durante el «I Congreso por la Seguridad Alimentaria de los Pueblos», celebrado en el Congreso Nacional, el coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Honduras, Alejandro Álvarez, confirmó un paquete de asistencia financiera y técnica por el orden de 80 millones de dólares para contrarrestar los efectos destructivos de la sequía prolongada en el país.
Álvarez explicó que la estrategia de las Naciones Unidas se coordina directamente con el Gobierno del presidente Nasry Asfura, las municipalidades del Corredor Seco y la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON), articulando esfuerzos con agencias como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la FAO y Unicef. Los fondos abarcan ejecuciones activas de 62 millones de dólares para 33 municipalidades, cuatro millones de dólares en acciones anticipatorias y una nueva donación de 20 millones para el rescate de cosechas e insumos agrícolas.
El representante diplomático enfatizó la urgencia de priorizar la distribución de recursos mediante criterios estrictamente técnicos y multisectoriales. Asimismo, la ONU centrará sus esfuerzos operacionales en garantizar el suministro de agua potable mediante la distribución de filtros, plantas potabilizadoras, perforación de pozos y bombas, priorizando la salud pública y el apoyo directo a los pequeños productores golpeados por el fenómeno climático.
