
El presidente Nasry Asfura advirtió que la crisis de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) representa el problema económico más grave de Honduras, afirmando que su administración está decidida a rescatar la estatal durante los 44 meses restantes de su mandato.
Para reducir las pérdidas que actualmente limitan la inversión en salud y educación, el mandatario anunció el despliegue de cuadrillas para un programa nacional de instalación de medidores y la creación de una ley de alivio para el pago diferido de deudas.
Además de las medidas energéticas, el gobernante detalló avances clave en otras áreas prioritarias como la seguridad ciudadana, la cual se reforzará mediante una unión más fuerte entre la Policía y las Fuerzas Armadas.
Asimismo, Asfura anunció una millonaria inversión en obras de mitigación frente al cambio climático en el Valle de Sula y mejoras en la infraestructura hospitalaria nacional, al tiempo que restó importancia al reciente roce fronterizo con El Salvador, asegurando que las relaciones bilaterales siguen siendo positivas.