
El parque empresarial de la pequeña y mediana escala en el territorio nacional enfrenta un severo periodo de contracción operativa que limita su capacidad de absorción laboral. Representantes del sector advirtieron este lunes que las micro, pequeñas y medianas empresas permanecen estancadas debido a la ausencia estructural de financiamiento oportuno, incentivos fiscales equitativos y políticas públicas orientadas a la modernización tecnológica.
El dirigente de las Mipymes, Victorino Carranza, afirmó de forma categórica que el sector dispone del potencial técnico para generar de manera inmediata más de 60.000 empleos directos. Asimismo, detalló que con el respaldo financiero adecuado la cifra podría experimentar un repunte de 20.000 puestos de trabajo adicionales en el corto plazo, dinamizando la economía de los hogares hondureños.
No obstante, el portavoz empresarial cuestionó que el andamiaje estatal continúe focalizando los beneficios fiscales y de exoneración exclusivamente en las corporaciones de gran escala. Esta asimetría regulatoria coloca a los pequeños productores en una situación de desventaja competitiva, impidiéndoles acceder a líneas de crédito blandas para la renovación de sus activos fijos y maquinaria.