
El desarrollo y la modernización del sistema eléctrico en el país enfrentan un duro revés internacional. La vicepresidenta de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Eléctrica (AHPEE), Karla Martínez, informó que Honduras perdió siete posiciones en el Índice Global de Transición Energética 2026, una caída que evidencia los profundos desafíos institucionales que atraviesa la nación en materia de estabilidad jurídica, atracción de capitales privados y predictibilidad política.
Martínez detalló que el índice evalúa de forma rigurosa la solidez del entorno regulatorio y la capacidad de los Estados para garantizar reglas del juego claras. El retroceso en la clasificación internacional enciende las alarmas del sector privado, el cual advierte que sin un marco legal sostenible será imposible consolidar la migración hacia fuentes renovables y resolver de raíz la crisis de abastecimiento que golpea a la economía nacional.
Los pilares caídos y la urgencia de la reforma en el Congreso: Para la AHPEE, los países que lideran la ruta hacia la sostenibilidad energética a nivel mundial lo logran gracias al blindaje de sus políticas de Estado frente a los vaivenes políticos. La realidad hondureña, según el análisis sectorial, requiere cirugías legislativas inmediatas