
El Poder Ejecutivo ha iniciado una ronda de consultas estratégicas para consolidar el camino de su propuesta de transformación del sector eléctrico. Por mandato directo del presidente Nasry Asfura, el Gobierno de la República abrió una mesa de diálogo y socialización con la Confraternidad Evangélica de Honduras para exponer el plan de reforma energética y desmentir rumores sobre una posible privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El encuentro, liderado por altos funcionarios de la administración pública, sirvió como el primer filtro informativo frente a organizaciones de la sociedad civil organizada, buscando disipar dudas técnicas y ganar respaldo social antes de que la iniciativa de ley sea remitida formalmente al Congreso Nacional.

«La ENEE es de Honduras y para Honduras»
Las autoridades gubernamentales enfatizaron el carácter público y patrimonial de la estatal eléctrica, delineando los objetivos principales de la propuesta oficial:
No a la privatización: El secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, fue tajante al asegurar que la ENEE no pasará a manos privadas. “La ENEE es de Honduras y para Honduras. Buscamos promover un apoyo contundente de la población mediante la escucha y la aclaración de las inquietudes en las comunidades”, puntualizó Castro.