
En un paso estratégico orientado a la recuperación financiera y operativa del sistema eléctrico del país, el presidente de la República, Nasry Asfura, ratificó con su firma la Ley de Justicia Energética en una ceremonia protocolaria efectuada en Casa Presidencial.
El nuevo marco legal sienta las bases para una transformación profunda dentro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), disponiendo su escisión en tres entidades especializadas para la generación, transmisión y comercialización-distribución de la corriente eléctrica en el territorio nacional.

Durante la firma del documento, el gobernante subrayó que el proyecto impulsado desde el Ejecutivo constituye la primera piedra angular en el rescate de la estatal energética, un activo que definió como patrimonio de todos los hondureños.
«Con esta ley no se van a resolver todos los problemas, pero este es el primer paso hacia adelante», remarcó el mandatario, haciendo una convocatoria amplia a los sectores técnicos y gubernamentales para acompañar la reestructuración del servicio.

Próximos pasos e implementación
La iniciativa entrará en vigencia una vez cumplida la ruta reglamentaria tras su remisión a la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) para la correspondiente inserción en el Diario Oficial La Gaceta.
Entre los ejes principales que abarca la normativa destacan:
- Especialización operativa: División del modelo de negocio en tres empresas independientes para agilizar la gestión de transmisión, generación y distribución.
- Reducción de pérdidas: Implementación de mecanismos de control para atacar los porcentajes de pérdida técnica y no técnica de la estatal.
- Gobernanza institucional: Coordinación directa entre la ENEE, la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE).
El acto contó con la presencia del Gabinete de Gobierno en el área de infraestructura, finanzas y energía, encabezado por los ministros de la Presidencia, Energía y Finanzas, así como el titular de la gerencia general de la ENEE.