
El alivio en el mercado de los carburantes abre el debate sobre el costo de los servicios regulados. Economistas del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) plantearon la necesidad urgente de revisar las tarifas vigentes del transporte público, argumentando que los incrementos aplicados en el pasado respondían a condiciones de crisis que hoy han cambiado radicalmente, principalmente por el descenso sostenido en el precio del diésel.
Los analistas financieros señalaron que la reducción en los costos de operación de las empresas de transporte debe comenzar a reflejarse de forma directa en el bolsillo de la población, e instaron a las autoridades reguladoras a supervisar estrictamente el mercado para asegurar que este beneficio no quede congelado en las cadenas de intermediación.
Un ajuste provisional que perdió su justificación técnica: Para el cuerpo de investigación económica del FOSDEH, la tendencia actual de los derivados del petróleo obliga a un replanteamiento de los techos cobrados al usuario.
- Estructura desactualizada: Los expertos en finanzas explicaron que los actuales esquemas de cobro en buses y taxis fueron aprobados como una medida provisional ante un escenario de alta inflación, el cual ya se ha disipado.
- Impacto gradual al consumidor: Si bien se reconoce que la reducción de precios en la canasta básica general toma más tiempo en estabilizarse, el recorte en los pasajes del transporte urbano e interurbano debería ser inmediato si los combustibles mantienen su comportamiento hacia la baja.