
El Grupo A de la Copa del Mundo 2026 ha cerrado su actividad con un desenlace de película. La selección de Sudáfrica dio la gran sorpresa de la jornada al derrotar por 1-0 a una inoperante Corea del Sur, sellando su boleto histórico a los dieciseisavos de final del Mundial y dejando prácticamente eliminada a la escuadra asiática.
Con este heroico resultado, los Bafana Bafana avanzan como segundos de la zona, acompañando a la líder e invicta México de Javier Aguirre a las llaves de eliminación directa. Además, el triunfo africano definió de forma inmediata el primer cruce oficial de la siguiente fase: Canadá se medirá ante Sudáfrica en la ciudad de Los Ángeles el próximo domingo.
Presión alta africana y el castigo para Heung-Min Son
El planteamiento táctico de Sudáfrica borró por completo las ideas del cuadro asiático, que pagó muy caro un planteamiento inicial excesivamente conservador:
- Sometimiento desde el arranque: Sudáfrica saltó a la cancha con una presión alta e intensa, asfixiando la salida del portero Kim Seung-gyu y ganando todas las transiciones en el mediocampo. El atacante Maseko ya avisaba desde la primera mitad al fallar una ocasión clara tras un rechace.
- La bomba del banquillo: Ante la nula generación de fútbol, el técnico de Corea del Sur sorprendió al mundo al dejar a su máxima estrella, Heung-Min Son, en la banca durante los primeros 45 minutos. Para el complemento, el estratega hizo hasta cuatro cambios desesperados, incluyendo a Son, pero el orden coreano ya estaba roto.
- La locura del gol: Al minuto de juego del segundo tramo, la superioridad africana se capitalizó. Maseko aprovechó una brillante jugada colectiva para definir a la perfección frente al guardameta y desatar la locura total en las gradas pintadas de amarillo.