
El técnico español Unai Emery agigantó su leyenda continental al conquistar su quinta corona de la Europa League, guiando al Aston Villa a una contundente victoria de 0-3 sobre el Friburgo alemán en el Besiktas Park.
El estratega de Hondarribia, que ya atesoraba tres títulos con el Sevilla y uno con el Villarreal, rompió una sequía de 44 años sin gloria europea para el club de Birmingham y de 30 años sin levantar ningún trofeo oficial.
La gesta desató la euforia de toda una generación de aficionados «villanos» y puso el broche de oro a una campaña perfecta en la que, además de tocar metal, el equipo ya selló su clasificación directa a la próxima Champions League.
El partido se liquidó con una ráfaga demoledora justo antes del descanso; primero, con una espectacular volea de Youri Tielemans tras una jugada de estrategia al minuto 40, seguida cinco minutos después por un golazo al ángulo de Emi Buendía que dejó atónito al Friburgo.
Ya en la segunda mitad, el propio Buendía asistió a Morgan Rogers al minuto 58 para poner el definitivo 0-3 en el marcador, sentenciando una final sin dar margen a la reacción alemana.
Emery vuelve a demostrar que mejora todo lo que toca, transformando a un equipo que hace menos de cuatro años peleaba el descenso y sufría restricciones financieras, en el nuevo y flamante monarca del fútbol europeo.