
El diamante del Truist Park lució a su máxima capacidad para presenciar una nueva exhibición de jerarquía del beisbolista sampedrano Mauricio Dubón, quien volvió a enfundarse el traje de gladiador para medirse ante Los Ángeles Dodgers en un duelo de alto voltaje que mantuvo a los aficionados al filo de la butaca.
Las acciones para el toletero catracho comenzaron a agigantarse desde la tercera entrada. En ese momento clave, Dubón protagonizó una jugada defensiva de ensueño al evitar que Freddie Freeman conectara un batazo que amenazaba con convertirse en un devastador cuadrangular de cinco anotaciones para la causa de los angelinos, ahogando el grito de golpear primero del estelar infielder rival.

Sin embargo, la ofensiva de Los Ángeles no tardó en responder. En el cuarto episodio, Enrique «Kike» Hernández sacudió un estacazo de vuelta entera de 406 pies, llevándose por delante a Andy Pages para inaugurar la pizarra con el 2-0. Herido en su orgullo competitivo tras la jugada previa de Dubón, el propio Freddie Freeman se sacudió la presión con un vuelacercas solitario de 399 pies, ampliando la ventaja visitante a un temprano 3-0.
Lejos de achicarse ante la adversidad, el orgullo hondureño encontró su premio en el quinto episodio. Dubón inició la reacción al conectar un imparable certero que lo puso en la inicial. Aunque en ese momento sus compañeros en los Bravos no pudieron capitalizar su presencia para llevarlo al plato con una carrera inmediata, el empuje del sampedrano contagió al equipo, culminando momentos después en la jugada que descontó la pizarra con el 3-1, encendiendo las esperanzas de la fanaticada local.
El aplomo del pelotero centroamericano en el terreno de juego fue puesto a prueba una y otra vez. Con la tensión al límite y la responsabilidad absoluta sobre el madero, Dubón fue asignado para cerrar las acciones ofensivas del compromiso.
Pese a la entrega total del hondureño y el esfuerzo colectivo, el marcador no pudo inclinarse del lado de los Bravos de Atlanta. La moneda sigue totalmente en el aire y la serie vivirá su capítulo definitivo este jueves en casa. Será entonces cuando el diamante determine si los actuales bicampeones de la Serie Mundial de la MLB aseguran su boleto directo a la Ronda de Campeonato, o si los Bravos logran la gesta de la remontada.