
El entorno del fútbol internacional vuelve a verse empañado por conductas hostiles extremas en el entorno digital. El delantero de la selección de Colombia, Jáminton Campaz, y su núcleo familiar directo han sido blanco de severas amenazas de muerte a través de las redes sociales tras la eliminación del combinado sudamericano en los octavos de final de la Copa del Mundo.
El equipo dirigido por el cuerpo técnico cafetero quedó fuera de la competencia tras caer en la tanda de penales por un marcador de 4-3 frente a su similar de Suiza. Campaz ingresó al terreno de juego como pieza de recambio al minuto 66 para aportar velocidad al ataque, pero falló una opción clara de gol dentro del área durante el segundo tiempo extra de la prórroga.
A pesar de que el atacante logró marcar con efectividad su cobro en la definición por penales ante el guardameta Gregor Kobel, un sector de la afición radical lo ha señalado como el principal responsable del resultado. Periodistas colombianos reportaron que las intimidaciones virtuales han escalado de forma alarmante, incluyendo mensajes de odio dirigidos específicamente hacia la hija del futbolista, quien tiene cinco años de edad. Ante la gravedad de los ataques, el jugador rompió el silencio a través de su cuenta oficial de Instagram para expresar su dolor por la eliminación deportiva y hacer un llamado urgente a la tolerancia civil. El extremo enfatizó que ninguna pasión deportiva justifica el odio, el hostigamiento familiar ni el tener que vivir bajo un ambiente de miedo constante.