
La selección de Japón confirmó su gran momento en la Copa del Mundo 2026 al imponerse con autoridad 4-0 sobre Túnez en el cierre de la segunda jornada del Grupo F, resultado que le aseguró matemáticamente el boleto a la siguiente ronda del torneo y ratificó su condición de uno de los equipos más sólidos de la fase de grupos.
El conjunto dirigido por Hajime Moriyasu exhibió nuevamente el fútbol dinámico, disciplinado y efectivo que lo ha caracterizado en los últimos años. Desde los primeros minutos, los Samuráis Azules tomaron el control de las acciones, presionando alto, dominando la posesión y generando constantes oportunidades de peligro ante una selección tunecina que nunca encontró respuestas para frenar el ataque asiático.
La superioridad japonesa se reflejó en el marcador con una contundente goleada que dejó sin opciones a los africanos. La velocidad por las bandas, la precisión en los pases y la contundencia frente al arco fueron claves para que Japón construyera una victoria que pudo haber sido incluso más amplia.