
El combinado de las barras y las estrellas selló su boleto a la siguiente fase de la Copa del Mundo en una noche de alta intensidad táctica y resiliencia sobre el terreno de juego. La selección de Estados Unidos avanzó formalmente a los octavos de final del torneo tras derrotar por dos goles a cero a su similar de Bosnia y Herzegovina en un abarrotado Levi’s Stadium de San Francisco.
El equipo norteamericano, que supo sufrir y reestructurar su esquema en el tramo final del compromiso debido a una expulsión reglamentaria, impuso sus condiciones frente al ordenamiento del bloque europeo para desatar la euforia de la afición local.

La escuadra norteamericana ahora deberá concentrar su preparación de cara a un exigente duelo de eliminación directa frente a la selección de Bélgica en la ronda de los mejores dieciséis del planeta.