
República Checa y Sudáfrica igualaron 1-1 en Atlanta y sumaron un punto que los deja en una situación sumamente delicada dentro del Grupo A del Mundial.
El conjunto europeo golpeó primero apenas a los seis minutos de juego, cuando Michal Sadilek aprovechó una asistencia de Aleksandr Sojka tras una jugada de saque de banda para abrir el marcador. Sin embargo, el gol provocó que los checos relajaran su presión, permitiendo que los «Bafana Bafana» adelantaran líneas y comenzaran a ganar metros en el campo rival, aunque sin la claridad necesaria durante la primera mitad.
En la parte complementaria, la insistencia de Sudáfrica tuvo su recompensa a los 83 minutos a través de un tiro de penalti ejecutado por Teboho Mokoena, sancionado por la árbitra Tori Penso tras una mano de Pavel Sulc en el área.
El cierre del encuentro fue de absoluto asedio africano, pero el marcador no se movió más. Con este resultado, ambos países quedan rezagados con un solo punto en el fondo de la tabla, complicando sus aspiraciones frente a México y Corea del Sur, que lideran el sector con tres unidades a la espera de su choque directo.