
La selección de Canadá firmó un histórico empate 1-1 frente a Bosnia y Herzegovina en el Estadio de Toronto en su debut mundialista en casa. Aunque el conjunto norteamericano no pudo quedarse con los tres puntos, el resultado le permitió romper parcialmente el maleficio de sus dos participaciones anteriores, donde sumó seis derrotas consecutivas.
Ante más de 45,000 espectadores, el atacante Cyle Larin entró en los libros de historia del balompié canadiense al anotar en el minuto 79 el primer gol de su país en una Copa del Mundo celebrada en su propio territorio.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los dirigidos por Jesse Marsch debido a los nervios del debut, lo que permitió que Bosnia abriera el marcador al minuto 21 por medio de Jovo Lukic tras una jugada de balón parado.
A pesar de dominar gran parte del partido y generar múltiples ocasiones de peligro a través de Tani Oluwaseyi y Jonathan David, Canadá volvió a exhibir serios problemas de definición. El asedio local finalmente rindió frutos en el segundo tiempo con el gol de Larin, y aunque rozaron la victoria en el tiempo añadido, el empate deja completamente abierto el Grupo B y enciende las alarmas canadienses sobre la urgencia de mejorar su contundencia de cara a las siguientes jornadas.