
Naciones Unidas presentó este miércoles las medidas para contener el calentamiento global una vez que se supere el umbral simbólico de +1,5 °C, en un informe inédito que ha suscitado críticas de diversas asociaciones.
El año pasado, el secretario general de la ONU, António Guterres, ya había admitido al igual que varios científicos que sobrepasar la barrera de los 1,5 °C era inevitable, pero es la primera vez que una agencia de la ONU explora las formas de limitar los daños una vez superado ese objetivo climático.
Los científicos coinciden en que un calentamiento superior a 1,5 °C con respecto a la era preindustrial presenta graves riesgos y prevén supere este objetivo en unos años. Ña atención se centrara en mejoraer o minimizar la intensidad y la duración de cualquier periodo denominado de superación de los +1,5 °C
En un informe muy esperado y publicado este miércoles, el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) afirma de manera inequívoca que el objetivo no se alcanzará y que «el desafío ya no es evitar la superación, sino gestionarla».
Como caso concreto, científicos y funcionarios de la región del Pacífico advierten que, con este ritmo de calentamiento, las islas enfrentarán escasez de alimentos, y que el agua potable se verá afectada por el aumento del nivel del mar.
