
El presidente de Israel, Isaac Herzog, designó al exjefe del Ejército y líder opositor Gadi Eisenkot para intentar formar el próximo gobierno del país, dejando en segundo plano al actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, quien busca mantenerse en el poder.
La decisión fue anunciada este sábado 7 de noviembre de 2026, después de una serie de consultas con las distintas fuerzas políticas tras las elecciones parlamentarias celebradas el pasado 27 de octubre, en las que ningún bloque consiguió los escaños necesarios para gobernar por mayoría.

De acuerdo con los resultados de las consultas presidenciales, 67 de los 120 integrantes del Parlamento israelí, conocido como Knéset, recomendaron que Eisenkot recibiera la oportunidad de formar gobierno, mientras que 46 respaldaron a Netanyahu. Otros siete legisladores no recomendaron a ninguno de los dos aspirantes.
El resultado representa un revés político para Netanyahu, cuyo bloque de derecha y partidos religiosos obtuvo 53 escaños, insuficientes para alcanzar los 61 necesarios para controlar el Parlamento. Por su parte, la alianza encabezada por Eisenkot consiguió 48 escaños, mientras que los partidos árabes lograron 19, una cifra histórica para esas agrupaciones.
La designación no significa que Eisenkot ya sea el nuevo primer ministro. El dirigente opositor deberá negociar con otras fuerzas políticas para conseguir los apoyos necesarios y conformar una coalición que le permita asumir la conducción del Ejecutivo.
El procedimiento establece que el candidato designado contará con 28 días para completar las negociaciones, aunque el plazo podría ampliarse por otros 14 días si fuera necesario. La entrega formal del mandato está prevista para este domingo 8 de noviembre.
Eisenkot, de 66 años, fue jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel entre 2015 y 2019 y posteriormente ingresó a la política. Durante su trayectoria también formó parte del gabinete de guerra de Netanyahu tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, pero posteriormente se distanció del primer ministro y se convirtió en uno de sus principales críticos.
Uno de los principales desafíos para el opositor será conseguir el respaldo de partidos con los que mantiene diferencias políticas. Aunque las agrupaciones árabes respaldaron su candidatura durante las consultas presidenciales, Eisenkot ha descartado incorporarlas a su eventual gobierno.
Entre las alternativas que tiene está negociar con partidos ultraortodoxos, buscar apoyo externo de otras agrupaciones o intentar un acuerdo de unidad nacional con sectores políticos cercanos a Netanyahu, una posibilidad que también enfrenta resistencia.
Mientras tanto, Netanyahu ha planteado la posibilidad de establecer un gobierno de unidad encabezado por él, pero Eisenkot ha rechazado esa propuesta y mantiene su intención de conformar una nueva administración.
Si el dirigente opositor no consigue reunir los apoyos necesarios dentro del plazo establecido, la legislación israelí contempla otras posibilidades para intentar formar gobierno, incluida la designación de otro candidato. Si el proceso fracasa, el país podría verse obligado a celebrar nuevas elecciones.