
El Gobierno de Honduras contempla recurrir a la importación de huevos como una alternativa para estabilizar los precios en el mercado nacional, en caso de que no consiga acuerdos con los productores para reducir el costo del producto que llega al consumidor. Así lo informó el ministro de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), Eddy Ordoñez, quien advirtió que se podrían aplicar medidas administrativas y comerciales si no existe disposición del sector empresarial para revisar sus precios.
El funcionario explicó que la institución envió notificaciones formales a los productores de huevos con el propósito de solicitar información detallada sobre sus estructuras de costos de producción y comercialización. Sin embargo, aseguró que hasta el momento no han obtenido respuestas de todos los empresarios requeridos, situación que llevó a las autoridades a recopilar información por otras vías.
En ese sentido, Ordoñez indicó que la SDE, en coordinación con la Fiscalía de Protección al Consumidor, realizó un levantamiento de datos para conocer los costos que intervienen en la producción, distribución y venta de huevos. Esta información servirá como referencia para determinar si los precios actuales responden a los gastos operativos del sector o si existen márgenes que permitan aplicar una reducción.

Como parte de este proceso, el ministro anunció que este martes sostendrá una primera reunión con una de las empresas productoras de huevos de mayor tamaño en el país. Durante el encuentro se revisarán las tablas de costos presentadas por la compañía, con el objetivo de establecer si existe justificación para mantener los valores actuales del producto.
Ordoñez manifestó que la intención de las autoridades es alcanzar un entendimiento con los productores sin necesidad de adoptar medidas más severas. No obstante, advirtió que, si las empresas no muestran voluntad para contribuir a una reducción de precios en beneficio de los consumidores, el Gobierno evaluará otras acciones.
“Si no encontramos por parte de ellos la voluntad de no afectar al pueblo hondureño a través de la especulación, podemos tomar varias medidas como la multa de 10 mil salarios mínimos o no descartamos que se agilice el proceso de importación de huevos”, expresó el titular de Desarrollo Económico.
El ministro sostuvo que el propósito de las negociaciones es evitar que el costo de este alimento continúe representando una carga para la economía de las familias hondureñas. Agregó que, si las empresas no logran justificar sus precios mediante las estructuras de costos, la Secretaría solicitará una disminución y buscará que los nuevos valores se mantengan estables durante un período de tres a cuatro meses.
Sin embargo, dejó claro que, si no se alcanzan compromisos concretos, se podría avanzar con la importación de huevos para incrementar la oferta disponible en el mercado nacional y generar una alternativa de abastecimiento que contribuya a contener los precios.
Otro de los factores que la SDE tomará en consideración es el comportamiento de los combustibles, particularmente el diésel, debido a su incidencia en los gastos de transporte y distribución de los productos alimenticios.
Ordoñez explicó que una eventual reducción en el precio del diésel debería reflejarse también en una revisión de los costos de comercialización, tomando en cuenta que este combustible es utilizado para trasladar los huevos desde las granjas hasta los centros de distribución y establecimientos comerciales.
En consecuencia, señaló que las autoridades solicitarán a los productores y distribuidores que consideren cualquier disminución en los costos de transporte al momento de establecer el precio final.
La revisión de las estructuras de costos y las reuniones con las empresas forman parte de las acciones que impulsa la SDE para buscar una estabilización del precio de este alimento básico. El resultado de las conversaciones determinará si se alcanza un acuerdo con los productores o si el Gobierno procede con medidas como las sanciones económicas y la agilización de las importaciones.
Por ahora, la administración mantiene abierta la posibilidad de negociar con el sector avícola, aunque advierte que la falta de acuerdos podría llevar a una intervención más directa para procurar precios accesibles para los consumidores hondureños.