
En respuesta a las interrogantes surgidas en diversos sectores económicos de la nación, el Banco Central de Honduras (BCH) emitió un comunicado oficial este viernes para detallar la naturaleza de la adquisición de un nuevo lote de moneda nacional. La autoridad monetaria desmintió categóricamente que la medida implique la inyección de papel moneda sin respaldo crediticio o la generación de dinero inorgánico, asegurando que la acción responde estrictamente a la planificación operativa del sistema financiero.
La entidad reguladora explicó que la orden de compra aprobada el pasado 9 de julio, la cual contempla la fabricación e importación de 900 millones de piezas en diversas denominaciones, tiene como propósito exclusivo abastecer la demanda habitual de efectivo de la población y sustituir el circulante deteriorado por el desgaste de su uso cotidiano. Asimismo, la institución remarcó que este procedimiento técnico no ejercerá presiones sobre los niveles inflacionarios ni desestabilizará el poder adquisitivo del lempira.

En su pronunciamiento, el BCH subrayó la firmeza con la que ha manejado la liquidez del mercado, destacando que las medidas aplicadas durante el año en curso han permitido desacelerar de forma considerable el ritmo de crecimiento de la emisión monetaria, pasando de un nivel de 16.5 % registrado al cierre del ejercicio fiscal 2025 a un moderado 6.9 % al corte del mes de septiembre.
Gestión de liquidez, estabilidad de precios y renovación del lempira
El posicionamiento del ente rector de la política económica destaca los siguientes aspectos técnicos:
- Sustitución de piezas en mal estado: El ingreso de la nueva remesa garantizará que los establecimientos comerciales y la banca cuenten con billetes en óptimas condiciones físicas de durabilidad y seguridad.
- Control de presiones inflacionarias: La institución reiteró que la emisión se encuentra debidamente respaldada por los activos del Banco Central y el comportamiento de las reservas, garantizando la estabilidad de precios en el mercado interno.
- Disciplina monetaria: La reducción progresiva en la tasa de expansión de la masa monetaria refleja una política macroeconómica prudente y orientada a contener riesgos de sobrecalentamiento económico.
Con este reporte técnico, el organismo emisor busca transmitir tranquilidad a los agentes económicos, asegurando el flujo continuo de dinero en efectivo bajo parámetros de rigor y control financiero.