
La Secretaría de Estado en el Despacho de Vivienda y Asentamientos Humanos (SEVIAH) trabaja en el diseño de un programa habitacional diferenciado dirigido a los trabajadores de la industria maquiladora, con el propósito de facilitarles el acceso a una vivienda propia mediante mecanismos de financiamiento, bonos y subsidios que permitan reducir las barreras económicas que enfrenta este sector de la población.
La titular de esta institución, Francis Argeñal, informó este viernes que la iniciativa se desarrolla en coordinación con la Asociación de Maquiladores de Honduras y con el acompañamiento del Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), buscando establecer una alternativa que responda a las condiciones económicas y las necesidades particulares de los empleados de esta industria.
La funcionaria explicó que el objetivo es crear un producto financiero que permita ampliar las oportunidades de adquisición de vivienda para los trabajadores de la maquila, un segmento laboral que requiere opciones habitacionales adaptadas a su capacidad de pago.

«Para los empleados de la maquila, estamos trabajando en un producto diferenciado junto con la Asociación de Maquiladores de Honduras y en acompañamiento también con el Régimen de Aportaciones Privadas, con un producto que va a venir a suplir y cerrar brecha de acceso a este segmento poblacional diferenciado», manifestó Argeñal.
La propuesta forma parte de la política habitacional que impulsa el Gobierno, la cual contempla diferentes instrumentos de apoyo económico para que las familias hondureñas puedan cumplir con los requisitos necesarios para adquirir una vivienda, especialmente aquellas que tienen ingresos limitados y encuentran dificultades para reunir el dinero de la prima o asumir las cuotas de un préstamo hipotecario.

Bonos y subsidios para facilitar la compra de viviendas
La secretaria de Estado detalló que la estrategia contempla dos mecanismos principales de asistencia financiera: el bono directo a capital y el subsidio diferido a la cuota. Ambos instrumentos buscan reducir el esfuerzo económico que deben realizar los hogares para acceder a una solución habitacional.
El primero está diseñado para contribuir al pago de la prima de una vivienda, disminuyendo la cantidad de dinero que las familias necesitan aportar inicialmente para concretar la adquisición de un inmueble.
El segundo mecanismo consiste en un subsidio aplicado de manera diferida a las cuotas, con la finalidad de mejorar la capacidad de pago de los beneficiarios y facilitar el cumplimiento de sus compromisos financieros durante el proceso de adquisición de su hogar.
Familias de menores ingresos podrán recibir un bono de 50 mil lempiras
Entre los beneficios anunciados, Argeñal indicó que los hogares cuyos ingresos familiares no superen un salario mínimo y medio podrán acceder a un bono de 50,000 lempiras bajo la modalidad de vivienda unifamiliar.
Este aporte económico estará destinado a respaldar el pago inicial de la propiedad y reducir el monto que las familias deben reunir con recursos propios para acceder a una vivienda.
La medida busca atender especialmente a los sectores que tienen mayores dificultades para ingresar al mercado habitacional, debido a que sus ingresos mensuales limitan su capacidad de ahorro y sus posibilidades de cumplir con las condiciones exigidas por las instituciones financieras.