
Las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP) ejecutaron una masiva operación de reubicación interna de 1,373 personas privadas de libertad en el Centro Penitenciario Nacional de Támara (CPNT). Esta medida forma parte de las estrategias orientadas a optimizar las condiciones de alojamiento, fortalecer la seguridad y consolidar el control gubernamental dentro de una de las principales instalaciones carcelarias del país.
El operativo comenzó a las 6:00 de la mañana, cuando contingentes integrados por oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas, la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y personal del INP ingresaron a los módulos correspondientes para notificar a la población penal sobre el procedimiento. Desde tempranas horas, los equipos multidisciplinarios coordinaron el traslado bajo estrictas instrucciones de orden y contención.

Dentro del grupo reubicado figuran 286 internos que convivían en el Módulo de Retirados y 1,087 que permanecían en el Módulo de Sentenciados 1. Todo este contingente fue trasladado hacia un módulo recientemente reinaugurado que fue objeto de trabajos de remodelación y adecuación de infraestructura, diseñados específicamente para elevar los estándares de vigilancia.
Como parte del estricto protocolo de seguridad implementado durante la movilización, los reclusos fueron esposados de manos y conducidos junto a sus pertenencias hacia el área de escáneres. En dicho punto, las autoridades inspeccionaron rigurosamente tanto el cuerpo de cada interno como sus objetos personales para verificar y garantizar que no transportaran ningún tipo de sustancia o artículo ilícito hacia las nuevas instalaciones.
El espacio recién habilitado cuenta con severas restricciones tecnológicas y operativas. Entre las modificaciones más destacadas figura un sistema eléctrico adaptado para impedir que los reclusos tengan acceso al control de la iluminación o a tomas de energía.
Asimismo, se han instalado cámaras de seguridad avanzadas y se mantendrá una vigilancia presencial e intensiva las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Con la habilitación de este espacio remodelado, el Instituto Nacional Penitenciario busca avanzar en el descongestionamiento del establecimiento carcelario, reduciendo el hacinamiento y modernizando la infraestructura operativa.
Según destacaron las autoridades, estas acciones responden a las directrices de fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional priorizadas por el Presidente de la República, Nasry Asfura, reafirmando el compromiso estatal de mantener el orden, la disciplina y la seguridad en los centros penales de Honduras.