
La influencia de una vaguada en superficie y altura mantendrá condiciones inestables en gran parte de Honduras durante este domingo, con lluvias y chubascos de intensidad débil a moderada, acompañados de actividad eléctrica, informó la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
De acuerdo con el pronóstico meteorológico, las precipitaciones podrían ser más intensas en las regiones noroccidental, occidental, central, sur, norte y oriental del país, donde se esperan los mayores acumulados de lluvia.
Santa Bárbara figura entre los departamentos con mayor probabilidad de registrar precipitaciones, con acumulados de hasta 80 milímetros. En tanto, Cortés, Copán y Francisco Morazán podrían alcanzar los 60 milímetros, por lo que las autoridades recomiendan mantener precauciones, especialmente en comunidades expuestas a inundaciones y crecidas de ríos.

En cuanto a las temperaturas, Choluteca y Valle experimentarán las máximas más elevadas, con hasta 34 grados Celsius, seguidos de Olancho, con 31 grados. En Colón, Cortés y Gracias a Dios se esperan temperaturas de hasta 30 grados, mientras que Santa Bárbara alcanzaría los 29 grados.
Por el contrario, las condiciones serán más frescas en las zonas altas del país. Intibucá podría registrar una temperatura mínima de 16 grados Celsius, mientras que en Francisco Morazán se prevén mínimas de 18 grados.
Otros departamentos tendrán temperaturas máximas de entre 25 y 30 grados. El Paraíso y Francisco Morazán podrían alcanzar los 25 grados; Ocotepeque e Islas de la Bahía, 27; y Atlántida, Comayagua, Copán, La Paz y Lempira, alrededor de 28 grados Celsius.
Para Tegucigalpa y otros sectores de Francisco Morazán, el pronóstico contempla lluvias, con una temperatura máxima de 25 grados y una mínima de 18, además de acumulados de precipitación que podrían llegar a los 60 milímetros.
Ante este panorama, Copeco declaró alerta verde por un período de 48 horas para Cortés, Copán y Santa Bárbara, así como para las zonas aledañas al lago de Yojoa y el Distrito Central. La medida responde al riesgo de crecidas de ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra derivados de las lluvias.