
Las fuerzas de seguridad hondureñas intensificaron su presencia en la capital mediante un operativo conjunto que involucra a más de 300 miembros de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, quienes fueron asignados a sectores considerados estratégicos para prevenir hechos delictivos y reforzar la protección de los ciudadanos.
El comisionado Melvin Jeovanny García Flores explicó que los equipos realizarán patrullajes, labores de vigilancia e intervenciones especiales en distintos puntos de Tegucigalpa y Comayagüela, con el propósito de responder de manera oportuna ante situaciones que comprometan la tranquilidad pública.

La movilización se produce después del asesinato de un integrante de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), un hecho que llevó a las autoridades a intensificar las investigaciones y ejecutar acciones operativas en la zona donde ocurrió el crimen y en otros lugares que podrían aportar información sobre la ruta de escape de los implicados.
Según lo informado por la Policía Nacional, las pesquisas ya han permitido identificar a un sospechoso, mientras continúan las diligencias correspondientes para esclarecer lo sucedido.

La estrategia de seguridad se extenderá a otras ciudades
Las acciones policiales también se desarrollaron en San Pedro Sula, donde se llevaron a cabo operaciones especiales como parte de la respuesta institucional frente a la criminalidad.
Las autoridades adelantaron que el plan contempla ampliar los operativos a escala nacional, utilizando el personal disponible y los recursos logísticos necesarios para mantener una presencia activa en diferentes comunidades.
García Flores enfatizó que la lucha contra los delitos exige continuidad y coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad, por lo que los despliegues no se limitarán a intervenciones puntuales.