
El personal del Hospital Escuela alzó la voz ante las deplorables condiciones sanitarias en las que opera el principal centro asistencial del país. Empleados del nosocomio denunciaron la masiva presencia de moscas y una severa acumulación de basura hospitalaria, una situación que pone en riesgo directo la salud de los pacientes y de los mismos trabajadores.
Ante el silencio y la falta de soluciones inmediatas por parte de la administración, los trabajadores tomaron la determinación de cerrar temporalmente el área de la cocina como medida de presión y de resguardo epidemiológico.

Los manifestantes explicaron que la acción busca garantizar un ambiente libre de contaminación en la preparación de las dietas hospitalarias y exigir una intervención urgente de las autoridades.
Sin embargo, la protesta ha generado tensiones internas. Dirigentes del sindicato y personal de cocina denunciaron que han comenzado a recibir amenazas de despido tras haber hecho pública la problemática y expuesto las deficiencias de higiene ante los medios de comunicación.
Por su parte, el director del Hospital Escuela, Darío Zúniga, reconoció la contingencia, pero la atribuyó a un fallo técnico imprevisto.
Zúniga explicó que la acumulación de basura y la posterior plaga de vectores se debieron a que el vehículo recolector de la empresa proveedora sufrió fallas mecánicas que le impidieron evacuar los desechos a tiempo.
El titular del centro médico aseguró que ya se coordinó con la compañía contratada y que en cuestión de minutos se procedería a la retirada total de los residuos para restablecer la salubridad en la zona.
A pesar de estas declaraciones, los empleados reiteraron que mantendrán las medidas hasta que se garantice una solución definitiva y permanente que proteja la vida y la seguridad de la población hospitalaria.