
En medio de una de las contiendas electorales más reñidas del sur de Florida, la congresista republicana María Elvira Salazar afirmó este jueves que el presidente Donald Trump respaldará y firmará la Ley Dignidad, una propuesta legislativa de su autoría que busca regularizar a miles de inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales que laboran en sectores económicos clave de Estados Unidos.
La legisladora de origen cubano, quien busca la reelección por el Distrito 27 en las elecciones de mitad de mandato programadas para este 3 de noviembre, aseguró tras un encuentro en Miami que el mandatario estadounidense ha mostrado apertura hacia la iniciativa.

«Es fácil, el presidente lo entiende, pero yo sé que esto se está hablando y que los próximos dos años, antes de que el presidente se vaya de la Casa Blanca, va a haber una reforma migratoria que va a haber resuelto un problema de 40 años. Si alguien lo puede hacer es Trump», aseveró la congresista.
Salazar cobró notoriedad nacional el pasado mes de septiembre tras publicar un anuncio de campaña en el que criticó duramente la intensidad de las deportaciones de la actual administración, señalando que «los mismos hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca en 2024 hoy se sienten traicionados».
Aunque Trump tildó en su momento a la legisladora de ser «suave» con la inmigración, Salazar sostiene que tras dialogar personalmente con él lo encontró receptivo, argumentando que cerca del 20 % del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense depende de industrias de mano de obra intensiva compuestas por trabajadores sin estatus legal.
La propuesta, calificada como una medida salomónica, no otorga la ciudadanía estadounidense, pero concede una «Visa Dignidad» para permitir la estadía legal de quienes laboran en la agricultura, construcción, salud, hospitalidad y alimentos. La posición de Salazar genera debate en una coyuntura marcada por las recientes declaraciones del zar de la frontera, Tom Homan, quien advirtió sobre un incremento en las deportaciones tras registrarse más de 200.000 arrestos migratorios en el último cuatrimestre.
Por su parte, su rival demócrata, el expresentador Elliott Rodríguez, la ha acusado de ser cómplice de la agenda migratoria de la Casa Blanca. Pese a las críticas, Salazar reafirmó su compromiso en un evento en Casa Cuba, prometiendo además que la administración actual impulsará un cambio definitivo en la isla caribeña antes de concluir su periodo presidencial.