
Las precipitaciones registradas en Honduras desde el pasado 2 de octubre han perjudicado a más de 600 familias, según el balance preliminar de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), que mantiene activos sus equipos de respuesta para atender a las comunidades afectadas y vigilar sectores considerados vulnerables.
Luis Salinas, jefe de operaciones de la institución, informó que el personal desplegado en distintas zonas del país continúa levantando datos sobre los daños ocasionados por las lluvias, principalmente en viviendas y entre la población perjudicada.

El funcionario detalló que las cifras disponibles corresponden a un reporte inicial, mientras avanzan las inspecciones y la recopilación de información para determinar con mayor precisión el alcance de las afectaciones a nivel nacional.

Asimismo, señaló que las familias damnificadas están recibiendo asistencia, como parte de las acciones coordinadas por las autoridades para responder a las necesidades que surgen durante la temporada lluviosa.
Copeco continúa con las labores de monitoreo y evaluación en las zonas afectadas, con el propósito de identificar nuevos casos, actualizar los registros y coordinar la atención humanitaria según las necesidades de cada comunidad.
Las autoridades mantienen el llamado a la población, especialmente a quienes viven cerca de ríos, quebradas y laderas inestables, a permanecer atentos a los avisos oficiales y tomar precauciones ante la persistencia de las lluvias.