
Las autoridades hondureñas mantienen bajo observación el comportamiento del mar y la actividad sísmica en la región centroamericana, luego del terremoto de magnitud 7.6 registrado en Panamá, que llevó a organismos internacionales a emitir un aviso preventivo por la posible formación de olas de tsunami.
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) informó que sus equipos técnicos continúan evaluando los reportes especializados para determinar cualquier posible repercusión del fenómeno en el territorio hondureño.

Las proyecciones divulgadas tras el movimiento telúrico indican que las costas de Honduras, Nicaragua y El Salvador podrían experimentar variaciones del nivel del mar con olas inferiores a los 30 centímetros. Según estas estimaciones, el impacto previsto para el litoral hondureño sería limitado; no obstante, las autoridades mantienen la vigilancia preventiva.
El aviso emitido por el Centro de Alertamiento de Tsunamis del Pacífico (PTWC) se centró principalmente en la posibilidad de afectaciones para las costas panameñas, debido a las características del sismo y su profundidad preliminar de 10 kilómetros.
Copeco continúa pendiente de los análisis sobre el comportamiento oceánico y de cualquier movimiento sísmico posterior que pudiera modificar las previsiones iniciales. La institución dará seguimiento a las actualizaciones de los organismos competentes para determinar si es necesario adoptar medidas adicionales.
Ante esta situación, se recomienda a la población consultar únicamente los comunicados oficiales y evitar difundir versiones sin confirmar sobre posibles afectaciones. Las autoridades reiteran que cualquier cambio relevante en las condiciones de riesgo será comunicado a través de sus canales institucionales.