
Ante las afectaciones ocasionadas por las precipitaciones en distintas regiones del país, la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) ha distribuido maquinaria y personal operativo en 66 puntos estratégicos de Honduras para responder a derrumbes, deslizamientos y daños en caminos, especialmente en la red vial sin pavimentar.
El titular de la institución, Aníbal Ehrler, señaló que esta distribución busca facilitar la intervención rápida en los lugares donde las lluvias dificultan el tránsito o amenazan la seguridad de los habitantes. Para fortalecer la capacidad de respuesta, la SIT mantiene coordinación con Copeco, las corporaciones municipales y los organismos locales encargados de atender contingencias.

Entre las zonas que han requerido trabajos destacan el corredor seco, San Esteban e Ilama, donde se han realizado labores para retirar material desprendido y recuperar la circulación. También se restableció el paso por la carretera RN-20, que había sido bloqueada por un derrumbe y quedó nuevamente habilitada tras las acciones ejecutadas junto al Batallón de Ingenieros.
En el norte del territorio nacional, uno de los principales focos de atención es el valle de Sula, donde los niveles de los ríos Ulúa y Chamelecón mantienen bajo observación a las autoridades. Ehrler indicó que las estructuras de drenaje construidas en los últimos ocho meses están soportando las crecidas registradas hasta el momento.

Pese a estos resultados, las lluvias han generado situaciones que requieren nuevas intervenciones. En El Progreso, Yoro, se detectó que el río Guaymitas sobrepasó parcialmente una borda antigua, por lo que se contempla realizar trabajos en ese punto para reducir la exposición de las comunidades cercanas.
Otro sector que permanece bajo seguimiento es el río Goascorán, debido al riesgo de un posible desbordamiento. Además, los equipos técnicos vigilan lugares donde la corriente podría erosionar el terreno y afectar carreteras, tuberías y otras obras de infraestructura.
En la capital hondureña, los trabajos se desarrollan mediante la coordinación entre la SIT, las autoridades municipales y Copeco. El ministro advirtió que las pendientes del Distrito Central y la obstrucción de los drenajes por residuos sólidos pueden favorecer la aparición de inundaciones y deslizamientos cuando las lluvias son persistentes.