
El Gobierno de Irán confirmó este jueves que responderá a la propuesta de paz planteada por Estados Unidos «en los próximos días», en el marco de una serie de conversaciones indirectas que ambas naciones mantienen a través de países mediadores para frenar la constante escalada de tensiones militares y económicas
Según detalló el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, las negociaciones entre Washington y Teherán no se han interrumpido.

El canciller explicó que Teherán remitió inicialmente una iniciativa formal denominada «plan de siete días» y que, tras recibir la contrapropuesta norteamericana, sus equipos técnicos evalúan los términos presentados. «Actualmente estamos revisando las opiniones de los estadounidenses y creo que presentaremos nuestra respuesta en los próximos días», afirmó Araqchí a la agencia oficial iraní Tasnim.
A la par de los esfuerzos diplomáticos, el conflicto bélico sigue alimentando el cruce de acusaciones sobre las bajas materiales. Un informe reciente del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU. (CRS) reconoció la pérdida de 81 aeronaves militares estadounidenses desde el inicio de las hostilidades, cifra superior a los 42 derribos admitidos el pasado mes de mayo.
No obstante, Araqchí desestimó la veracidad completa de esos datos y sostuvo que las pérdidas reales de Washington son «mucho mayores». Como argumento, cuestionó la negativa del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) a permitir que un senador en funciones inspeccione las instalaciones militares operativas en la región.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, se pronunció sobre el avance de la crisis y garantizó que Washington no ordenará ningún ataque militar contra territorio iraní «en ningún momento antes de las elecciones de medio mandato», previstas para el próximo 3 de noviembre.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario estadounidense calificó el diálogo con Teherán como «productivo», aunque advirtió que Irán atraviesa una coyuntura «muy delicada» en el plano económico y militar. Trump ratificó el mantenimiento del bloqueo naval sobre el crudo iraní en el estrecho de Ormuz y destacó que el tránsito global de hidrocarburos opera con normalidad récord: «En concreto, pasaron 22 millones de barriles la noche pasada sin que ninguno de estos fuera desde o hacia Irán», concluyó.