
La Comisión Electoral del Congreso Nacional inició una fase clave de evaluación tras recibir un nutrido compendio de iniciativas orientadas a transformar la normativa comicial de Honduras. Las propuestas, presentadas por organizaciones de la sociedad civil, exautoridades del ramo, congresistas y diversas fuerzas políticas, buscan construir consensos sólidos que prevengan las inconsistencias y vacíos operativos registrados en los pasados procesos democráticos.
El diputado del Partido Nacional e integrante de la comitiva legislativa, Eder Mejía, explicó que cada proyecto pasará por un filtro técnico para constatar si cuenta con la viabilidad política requerida en el pleno. El parlamentario recordó que cualquier enmienda de rango constitucional o modificación sustancial a la Ley Electoral exige una mayoría calificada de 86 votos para su ratificación.

Entre los planteamientos con mayor resonancia destaca la propuesta de «ciudadanizar» las Juntas Receptoras de Votos (JRV) incorporando a delegados de la sociedad civil, además de reestructurar la toma de decisiones al interior del Consejo Nacional Electoral (CNE). Asimismo, cobra fuerza la idea de transformar el mecanismo de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) en una plataforma propia del Estado, evitando la adjudicación recurrente a empresas privadas externas.

Consensos clave y el desafío de la segunda vuelta
El debate legislativo prioriza reformas estructurales para devolver la certidumbre a los votantes:
- Inclusión ciudadana en mesas: Reemplazar de forma gradual la representación meramente partidaria en las mesas electorales por observadores y ciudadanos independientes para blindar la custodia de las urnas.
- Segunda vuelta electoral: La figura del balotaje permanece entre los puntos centrales del análisis, sujeto a la negociación parlamentaria para alcanzar el umbral de los 86 votos.
- Institucionalización del TREP: Se plantea que el CNE adquiera y administre de forma permanente la tecnología de cómputo y divulgación de actas.