
Las elecciones presidenciales de Brasil tendrán que resolverse en una segunda ronda luego de que ninguno de los principales candidatos consiguiera alcanzar la mayoría absoluta en la primera votación.
Con el 98,5 % de los votos contabilizados, Flávio Bolsonaro concentraba el 47,28 % de los sufragios válidos, mientras que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, registraba el 44,87 %, de acuerdo con los datos de la autoridad electoral brasileña.
La diferencia entre ambos fue inferior a tres puntos porcentuales, dejando definida una nueva disputa electoral para el próximo 25 de octubre, fecha establecida para la segunda vuelta.
Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, busca llevar nuevamente al poder el proyecto político asociado a su padre. Frente a él estará Lula, de 80 años, quien aspira a mantenerse en la Presidencia y obtener un nuevo período al frente del país.
La campaña electoral estuvo marcada por una fuerte polarización política y por temas como las denuncias de corrupción, la situación económica y las acusaciones relacionadas con una presunta injerencia de Estados Unidos.
Con el resultado de la primera vuelta, la atención se concentra ahora en la campaña previa al balotaje, en el que los electores brasileños deberán escoger entre los dos candidatos más votados.