
El presidente estadounidense **Donald Trump volvió a poner sobre la mesa su propuesta de entregar un pago de US$5,000 a cada ciudadano adulto de Estados Unidos si el Partido Republicano logra mantener el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de medio término de noviembre.
Trump reiteró la propuesta este sábado 3 de octubre a través de una publicación en redes sociales, en la que aseguró que entregaría el denominado “Trump Dividend” si los republicanos consiguen ganar ambas cámaras del Congreso.

La promesa fue planteada originalmente por Trump durante la convención republicana celebrada en septiembre. En esa ocasión, el mandatario afirmó que, si los republicanos ganaban la Cámara y el Senado, emitiría un “dividendo” de US$5,000 para cada adulto ciudadano estadounidense.
La propuesta implicaría un desembolso de aproximadamente US$1.2 billones, tomando como referencia a los cerca de 245 millones de ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años. Sin embargo, todavía no existe un mecanismo aprobado por el Congreso que establezca estos pagos ni se han presentado todos los detalles sobre cómo serían financiados.
Trump ha señalado que los recursos podrían estar relacionados con los ingresos obtenidos mediante los aranceles impuestos por su administración. El vicepresidente JD Vance también ha mencionado los ingresos arancelarios como una posible fuente de financiamiento. No obstante, análisis publicados en Estados Unidos han advertido que los ingresos disponibles por esta vía no alcanzarían por sí solos para cubrir un pago de US$5,000 a cada adulto.
Otro punto en discusión es la autoridad legal para realizar los desembolsos. Expertos citados por CBS News sostienen que, debido a las facultades constitucionales del Congreso sobre el gasto público, sería necesaria una autorización legislativa para destinar fondos federales a este programa.
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha presentado un proyecto legislativo completo que establezca quiénes recibirían exactamente el dinero, cuándo comenzarían los pagos, qué requisitos tendrían los beneficiarios o cuál sería la fuente definitiva de los fondos.
La propuesta se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre, en las que estarán en juego los escaños de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos.