
La escalada de homicidios registrada durante 2026 vuelve a colocar la seguridad ciudadana entre las principales preocupaciones en Honduras. Desde el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), su directora, Migdonia Ayestas, advirtió sobre la necesidad de revisar las estrategias que actualmente se aplican para contener los delitos contra la vida.
Según los datos expuestos por Ayestas, el país estaría registrando un promedio diario de entre siete y ocho muertes violentas. La situación adquiere una dimensión particularmente preocupante durante los fines de semana, cuando los registros pueden superar las tres decenas de homicidios en distintos puntos del territorio nacional.
El balance acumulado también refleja la magnitud del problema. Las estadísticas citadas por el observatorio señalan que Honduras ya habría sobrepasado los 1,500 homicidios en lo que va de 2026.
La violencia también tiene un impacto diferenciado sobre mujeres y niñas. Más de 200 víctimas femeninas figuran entre las personas asesinadas, de acuerdo con las cifras mencionadas por el OV-UNAH, en hechos relacionados con distintas expresiones de violencia y criminalidad.
Ayestas sostuvo que la persistencia de estos niveles de violencia demanda una respuesta estatal que combine acciones de seguridad con medidas de prevención y fortalecimiento de la investigación criminal.
“Entre siete y ocho muertes violentas se están registrando diariamente en el país”, señaló la directora del observatorio, al considerar especialmente preocupante el incremento de los asesinatos durante los periodos de descanso.
Los registros del OV-UNAH identifican una concentración importante de casos en municipios de los departamentos de Cortés, Francisco Morazán y Olancho, zonas que por su población y dinámica delictiva figuran entre los territorios más afectados.