
El Gobierno de Honduras, junto con Naciones Unidas y la Red Humanitaria, activó un llamado internacional para movilizar 60 millones de dólares destinados a responder a la emergencia provocada por la sequía, que afecta a unas 538 mil personas en 103 municipios declarados en alerta roja.
De acuerdo con información de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), el país atraviesa una situación climática de gran impacto, vinculada al fenómeno de El Niño, que ha reducido considerablemente las precipitaciones en amplias zonas del territorio nacional.
Las autoridades señalan que más del 75 % del territorio hondureño registra déficits extremos de lluvia, acompañados por extensos periodos sin precipitaciones. Esta condición ha generado efectos particularmente graves en las comunidades que dependen de la agricultura para garantizar sus ingresos y el abastecimiento de alimentos.
La falta de lluvias ya provocó pérdidas durante la primera temporada de cultivos y mantiene bajo presión a los productores de cara a los próximos ciclos agrícolas. La disminución de la producción podría profundizar las dificultades económicas y alimentarias de los hogares que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.
Ante este escenario, el llamado humanitario busca obtener recursos para fortalecer la asistencia a las familias afectadas y atender las necesidades más urgentes derivadas de la emergencia climática.
Las instituciones involucradas destacaron la importancia de contar con financiamiento oportuno para responder a los impactos de la sequía y reducir sus consecuencias sobre la seguridad alimentaria, los medios de vida y las comunidades que enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.