
Honduras se prepara para realizar alrededor de 20 vuelos de siembra de nubes como parte de una estrategia para enfrentar la prolongada sequía que afecta principalmente al Corredor Seco y otras zonas del país.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) confirmó que la aeronave destinada a estas operaciones ya se encuentra en territorio hondureño y que el personal técnico está listo para comenzar los trabajos, aunque los vuelos dependerán de que existan nubes con las condiciones atmosféricas adecuadas.

El programa busca intervenir hasta dos millones de hectáreas, con prioridad en el Corredor Seco, además de sectores relacionados con las cuencas que abastecen las represas del Distrito Central y Comayagüela, el Alto Aguán y zonas vinculadas a El Cajón.
¿Cómo funcionará?
Aunque popularmente se conoce como “bombardeo de nubes”, técnicamente se denomina siembra o estimulación de nubes. El procedimiento consiste en dispersar agentes de nucleación, entre ellos yoduro de plata, sobre determinadas formaciones nubosas para favorecer procesos que pueden incrementar la precipitación.
Sin embargo, la técnica no puede crear lluvia de la nada. Los vuelos solamente podrán realizarse cuando existan nubes con suficiente humedad y características atmosféricas apropiadas.
De acuerdo con la información proporcionada por la SAG, cada vuelo utilizará aproximadamente 100 litros de yoduro de plata, mientras que las operaciones estarán a cargo de personal especializado y contarán con monitoreo meteorológico.
La empresa mexicana Startup Renaissance, vinculada al proyecto, asegura haber participado en 35 operaciones anteriores y reporta incrementos promedio de aproximadamente 60% en las precipitaciones en sus proyectos. No obstante, las autoridades han aclarado que no existe una garantía de que cada vuelo produzca determinada cantidad de lluvia, debido a la variabilidad de las condiciones atmosféricas.
Para evaluar los resultados, se utilizarán satélites, GPS y estaciones meteorológicas, con el propósito de comparar las precipitaciones registradas con las que se esperaban antes de cada intervención.
Las autoridades prevén que el programa comience la próxima semana, siempre que se presenten las condiciones meteorológicas necesarias.
El objetivo es aprovechar las nubes que ya se formen naturalmente para intentar aumentar las precipitaciones y reducir los efectos de la falta de agua sobre los cultivos, el ganado y las fuentes de abastecimiento en las regiones más afectadas por la sequía.