
A partir del próximo domingo 20 de septiembre, los hogares de Tegucigalpa y Comayagüela enfrentarán un endurecimiento en el suministro del vital líquido, debiendo esperar hasta 12 días entre cada ciclo de distribución, lo que representa tres días más en comparación con el esquema anterior.
La medida fue implementada por la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) ante el preocupante escenario que atraviesan las dos principales fuentes de abastecimiento de la capital. Según los reportes de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), La Concepción ha caído por debajo del 25% de su capacidad, ubicándose en un crítico 24.65% de almacenamiento (aproximadamente 8.926 millones de metros cúbicos), lo que la sitúa en la categoría de riesgo hídrico crítico.

Por su parte, el embalse de Los Laureles se mantiene apenas por encima de ese umbral, registrando un 25.46% de su capacidad (unos 2.675 millones de metros cúbicos) y clasificándose en riesgo hídrico alto. Cabe destacar que La Concepción aporta cerca del 60% del agua que consume la ciudad, mientras que Los Laureles y La Tigra completan el porcentaje restante con un 20% cada una.
Ante este panorama, el alcalde municipal, Juan Diego Zelaya, confirmó que la extensión en los turnos busca alargar la vida útil de las reservas actuales. La UMAPS estableció el nuevo calendario de distribución para el período del 16 de septiembre al 31 de octubre de 2026, advirtiendo que los horarios fijados corresponden a la apertura de los tanques, por lo que el flujo en los grifos podría demorar según la ubicación domiciliaria.
Mientras se ejecutan acciones paralelas como la perforación de pozos y la distribución gratuita de agua mediante camiones cisterna, las autoridades señalaron que la recuperación de los embalses dependerá estrictamente de las precipitaciones que se registren durante las próximas semanas, las únicas capaces de propiciar una revisión a la baja en los días de espera para la ciudadanía.