
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto dejó daños estimados en alrededor de 14.000 millones de dólares, según una nueva valoración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La cifra supera en unos US$4.500 millones el cálculo preliminar realizado por el Gobierno colombiano, que había estimado los daños en aproximadamente US$9.500 millones.

De acuerdo con el balance actualizado, el terremoto afectó a 16 de los 32 departamentos del país, dejando 335 personas fallecidas y 4.516 heridas.
Los daños también alcanzaron 206.931 viviendas averiadas y 36.478 completamente destruidas. Además, resultaron afectados 397 centros de salud, 4.316 centros educativos, 6.118 centros comunitarios, 521 vías, cinco aeropuertos, 141 acueductos, 107 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales.
El PNUD señaló que la tragedia golpeó especialmente la infraestructura, las viviendas y los servicios básicos, con un impacto importante en departamentos que ya enfrentaban condiciones de vulnerabilidad, como Chocó.
La directora del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, explicó que la reconstrucción no debería limitarse a recuperar lo que existía antes del terremoto, sino que debe buscar reducir las vulnerabilidades y fortalecer la capacidad de las comunidades para enfrentar futuras emergencias.
En Chocó, uno de los territorios más afectados y donde se ubicó el epicentro, Naciones Unidas reportó inicialmente 11 personas fallecidas y más de 69.000 damnificadas, aunque advirtió que las cifras podían aumentar debido a las dificultades de acceso a comunidades rurales.
El PNUD también considera que Colombia necesitará apoyo de la comunidad internacional y de organismos multilaterales para afrontar el proceso de recuperación y reconstrucción.
A más de un mes del terremoto, el desafío para las autoridades continúa siendo recuperar viviendas, infraestructura y servicios esenciales, mientras miles de familias intentan reconstruir sus vidas.