
Las interrupciones del servicio eléctrico están representando un fuerte impacto para las micro, pequeñas y medianas empresas del Valle de Sula. El presidente de la Gremial de la Micro y Pequeña Empresa de Honduras (Gremipeh), Victorino Carranza, estimó que cuatro horas sin electricidad pueden ocasionar pérdidas cercanas a los L440 millones.
Carranza señaló que la situación afecta especialmente a los negocios que dependen del suministro eléctrico para mantener sus procesos de producción, atender pedidos y cumplir con los plazos establecidos por sus clientes.
El dirigente empresarial destacó la importancia económica del Valle de Sula y pidió que las autoridades prioricen el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica de la zona. En ese sentido, planteó como una de las alternativas la construcción de entre ocho y diez subestaciones que permitan mejorar la distribución y reducir la frecuencia de las interrupciones.
Según las estimaciones manejadas por Gremipeh, una parte considerable de las pequeñas y medianas empresas se encuentra concentrada en el sector sureste del país, donde los problemas con el suministro eléctrico tienen una incidencia significativa.
Uno de los principales inconvenientes para los empresarios, explicó Carranza, es que los cortes pueden producirse sin una comunicación anticipada. Esta falta de previsión dificulta la planificación de las jornadas laborales y puede provocar retrasos en la producción, entregas y compromisos comerciales.

El representante gremial también alertó sobre el efecto que la crisis energética puede tener en el mercado laboral. Aseguró que alrededor de 20,000 puestos de trabajo estarían en riesgo debido a las dificultades que enfrentan las empresas para mantener sus operaciones con normalidad.
Carranza insistió en que el impacto económico de los apagones trasciende las pérdidas inmediatas que registra cada negocio, ya que también afecta la productividad y la capacidad de las empresas para sostener empleos y responder a sus clientes.
La cifra de L440 millones por cada cuatro horas de interrupción corresponde, explicó, a un cálculo realizado por el sector empresarial a partir del impacto que los cortes tienen sobre la actividad productiva.