
En la misma medida en que es una verdad universal que el agua es el principio de la vida, tal como lo enunciara el sabio Tales Mileto, en Honduras, especialmente en la capital, la esencia del problema del agua está en la responsabilidad de cuidar y usar el preciado recurso. En nuestro país el agua ya no es un bien abundante, pero todavía es suficiente para abastecer todo el territorio nacional. Sin embargo, sobre cualquier consideración hay un dato inquietante: las actuales infraestructuras, especialmente las tuberías de distribución, casi todas son antiquísimas y como tal en estado de precariedad, de manera que son ineficaces y a menudo son las que desperdician el agua en grandes cantidades. Este día hemos mostrado una fuga de agua en una de las arterias de la populosa Colonia Kennedy. El desperfecto hizo que el agua potable se desperdiciara a borbollones por muchas horas, quien sabe cuantos miles, a lo mejor millones de galones de agua, que tanta falta hace en hogares y edificios, acabaron inundando los callejones de la Kennedy.
En medio de la carestía de agua, como la que estamos padeciendo, que no es la primera vez que padecemos, puede que sea la piedra filosofal como el punto de partida para empezar a resolver el problema de una manera institucional. El sentido común nos indica que, debido al cambio climático, la única solución efectiva a la carencia de agua que será más frecuente de ahora en adelante, es crear un Plan hidrológico, algo que no debe verse como un hito inalcanzable, porque solo es asunto de planificar con profesionales del tema y con asesores de países desérticos, donde no hay ríos en abundancia y los períodos lluviosos son escasos. En Honduras, donde nadamos en la ignorancia y en la haraganería mental, hablar de un plan hidrológico suena como inventar la nueva inteligencia artificial.

El plan debe ser elaborado por técnicos de países que han cosechado experiencias en este tipo de planes: España e Israel tienen las mayores experiencias, igual varios Estados de la Unión Americana, en todo ellos hay profesionales experimentados que nos pueden aportar propuestas diferentes para almacenar agua suficiente, para no depender de las lluvias. Cuando los períodos lluviosos son abundantes, tener los suficientes trasvases para llevar el agua a los embalses o represas, que son básicos para almacenar el agua. Este es un programa sistemático, en el que se debe trabajar los 365 días del año, durante un tiempo no menor a cinco años. Actualmente la alcaldía de Tegucigalpa está empeñada en concluír la nueva represa que debió haber terminado la alcaldía anterior. Sin embargo, simultáneamente, la alcaldía debe tener focalizado un nuevo sitio donde deberá construirse otro embalse de agua, y de ser posible, comenzar los trabajos primarios como punto de partida para la nueva obra. Este sería el principio del Plan hidrológico de Tegucigalpa, que debe ser liderado por el alcalde Juan Diego Zelaya, y para formalizarlo, a través de una iniciativa de Ley que deberá ser aprobada en el Congreso Nacional para convertirla en Ley de la República.
En conjunto, un Plan hidrológico supone inversiones que requieren muchos recursos, sumas millonarias, tanto para el almacenamiento, como para el trasvase asi como para la modernización de tuberías, para garantizar el control de calidad del agua que llegará a los hogares y edificios de la capital. El alcalde Juan Diego ha expresado que su proyecto político es de ocho años, o sea que los capitalinos tenemos la seguridad que el alcalde no interrumpirá sus proyectos para lanzarse a otras empresas políticas superiores. Esto es fundamental porque en los próximos siete años se puede avanzar en el 70 por ciento de un proyecto que represente una solución duradera para los próximos 50 años, por supuesto conforme el tamaño de la solución.
No estamos hablando por hablar. En 1987 contactamos a un técnico israelita que habíamos entrevistado en el noticiero. Entonces, estábamos afanados con mi esposa Regina, convertidos en agricultores en el área de Santa Rosa del Valle El Zamorano. Sembramos 27 manzanas de milpas durante 13 años, sembramos manzanas de chile verde, sandía, tomate, diversos árboles frutales, desarrollamos una granja porcina, zacate jaraguá, zacate estrella, caña de azúcar y unas cuantas vaquitas. Fué una maravillosa experiencia de 15 años. Le gente no me creerá, con mi esposa aprendimos a inyectar a los cerditos, a cuidar a las cerdas parinderas y a lidiar con el berraco para que no maltratara a las hembras.
Todo esto pasaba por tener agua suficiente. El técnico israelita nos enseñó como aprovechar el agua que nos llegaba a la propiedad de 33 manzanas. Desde entonces escuché sobre la importancia del plan hidrológico, que no es más que el empeño por almacenar agua suficiente para la época de sequía, algo posible de concretar, pero, que se hace sentir más urgente cuando el país entra en etapa de apremio cuando la lluvia escasea. Y con un alcalde que tiene un proyecto politico de 8 años es fácil concebirlo, porque es la mejor obra con la que puede conquistar el respaldo de los capitalinos: presentar el plan hidrológico de 2 represas más para la capital, no como promesa, sino como un ineludible compromiso! Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 11 de septiembre 2028