
En un paso decisivo para enfrentar la criminalidad, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció este jueves que su nación se integrará al «Escudo de las Américas», la coalición internacional contra el crimen organizado transnacional. El trascendental acuerdo se concretó tras una reunión bilateral en el Palacio de Gobierno con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien concluyó en Lima su gira por Sudamérica.
Durante una declaración conjunta, la mandataria peruana destacó que el eje central de la reunión fue la lucha contra la criminalidad organizada y la inseguridad ciudadana. Con esta adhesión, Perú se suma a la iniciativa en la que ya participan quince naciones de la región.

“Nosotros, que hemos tenido que enfrentar el terrorismo, sabemos la necesidad de unir esfuerzos con otros países”, afirmó Fujimori, quien aseguró que la soberanía nacional se mantiene intacta y que la medida permitirá “obtener información más rápido y actuar con más firmeza” dentro del marco de la ley y la Constitución. Asimismo, recordó la reciente cooperación del FBI estadounidense, cuya información clave facilitó la captura en Bolivia del líder de la banda criminal «Los Pulpos».
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que las bandas criminales operan actualmente como redes terroristas con conexiones financieras que buscan apoderarse del hemisferio, representando además una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos debido a que cuentan con recursos económicos y equipos superiores a los de las fuerzas armadas de varios países.
Rubio recalcó el interés de Washington por sumar socios estratégicos en la región en lugar de actuar de manera unilateral. “No podemos entrar en naciones soberanas… son grupos terroristas que extorsionan al pueblo y tenemos que derrotarlos”, enfatizó, a la vez que criticó que durante los últimos veinte años las administraciones estadounidenses de ambos partidos ignoraron a Latinoamérica, un error que —aseguró— ha cambiado al priorizar la estabilidad hemisférica.
Además de la seguridad regional, ambos líderes abordaron temas de cooperación bilateral enfocados en la atención de desastres naturales, como el fenómeno climático El Niño, y el impulso al comercio y las inversiones mutuas.