
El presidente de la República, Nasry Asfura, cuestionó este martes las asambleas informativas y la suspensión de atenciones médicas protagonizadas por diversos sectores sanitarios en reclamo de ajustes salariales. El mandatario advirtió que, aunque el Estado puede ponerse al día con las obligaciones laborales, el tiempo y la atención que un paciente deja de recibir en los hospitales públicos no se pueden recuperar jamás.
Durante un encuentro con los medios de comunicación, el jefe de Estado se dirigió directamente al personal de la Secretaría de Salud: “Yo no soy enemigo de ustedes, estoy para que trabajemos juntos”. No obstante, enfatizó que la administración pública está cumpliendo de forma progresiva con los compromisos pendientes para los aproximadamente 31 mil empleados del sector, los cuales deben incorporar los ajustes correspondientes al bienal y al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según detalló, hasta las 10:00 de la mañana de este martes ya se había cubierto más del 73 % de las obligaciones financieras acumuladas al 31 de julio, adelantando pagos que antes se realizaban de manera anual.

Pese a los esfuerzos financieros del gobierno, Asfura lanzó una crítica severa contra los profesionales que abandonan sus puestos de trabajo bajo el argumento de protestas gremiales: “Si ustedes van a asamblea informativa y no atienden a las personas, ¿cómo recuperamos ese tiempo o la salud de esas personas que ustedes no atienden? Ustedes van a recibir su dinero, pero ellos no van a recibir la salud, porque la salud no es retroactiva”, sentenció.
Asimismo, el gobernante exigió mayor coordinación interna en la red hospitalaria pública del país. Ante los recurrentes reclamos por escasez de medicamentos e insumos, indicó que esta semana comenzará la distribución de material quirúrgico adquirido por un valor aproximado de 200 millones de lempiras.
Sin embargo, advirtió que la presencia de insumos en los almacenes no garantiza su uso oportuno si persisten trabas administrativas: “Si me cierran la farmacia o el almacén un sábado, no lo abren un domingo”, ejemplificó, responsabilizando también a las direcciones de los hospitales de optimizar la distribución.
El mandatario abordó el grave problema de la mora quirúrgica acumulada durante décadas, lamentando que 10 personas hayan fallecido mientras aguardaban una intervención y que muchos pacientes se hayan endeudado o vendido sus bienes para costear tratamientos privados.
Informó que un primer grupo prioritario de 133 pacientes ya fue intervenido con éxito y anunció que, a partir del próximo 20 o 25 de septiembre, se ampliará la capacidad operativa de los centros asistenciales con nueva maquinaria e insumos para acelerar las cirugías pendientes.
Finalmente, Asfura rechazó los señalamientos de su gestión y aseguró carecer de soluciones mágicas para problemas estructurales históricos. Afirmó que su compromiso primordial no se limita a honrar los salarios del personal sanitario, sino a garantizar que cada ciudadano de los rincones más alejados de Honduras reciba una atención digna y oportuna.