
El Gobierno de Honduras intensificó las acciones para atender la emergencia provocada por la sequía y anunció que gestiona recursos por aproximadamente 182 millones de dólares para fortalecer el abastecimiento de agua potable en el Distrito Central y ejecutar otras obras consideradas prioritarias.
La estrategia fue abordada durante una reunión del Comité Técnico Interinstitucional de Gestión Integral de la Sequía con representantes de los países y organismos cooperantes que integran el G-16. El encuentro se desarrolló en Casa Presidencial y contó con la participación de funcionarios del Ejecutivo, autoridades municipales y representantes del Sistema de las Naciones Unidas.
El titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Reinaldo Sánchez, explicó que la atención de la emergencia está organizada en cuatro áreas: alimentación, producción, disponibilidad de agua y salud.
En materia alimentaria, las autoridades concentran esfuerzos en los 103 municipios que permanecen bajo alerta roja y han sido declarados en emergencia. El objetivo, según Sánchez, es agilizar la distribución de alimentos para que la asistencia llegue a las comunidades afectadas en el menor tiempo posible.
El impacto sobre el sector ganadero también forma parte de la respuesta gubernamental. Entre las medidas previstas se encuentra el apoyo a pequeños productores que aún conservan animales, mediante la entrega de alimento para el ganado en las zonas donde la falta de lluvia ha reducido la disponibilidad de pasto y agua.

Para enfrentar la escasez del recurso hídrico, el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (Pronaders) trabaja en la habilitación de nuevas fuentes de abastecimiento. Esto incluye la perforación de pozos, la recuperación de estructuras que dejaron de funcionar y la búsqueda de alternativas para llevar agua a los sectores con mayores necesidades.