
El Gobierno de Panamá declaró este martes el estado de emergencia nacional ante los efectos asociados al fenómeno climático de El Niño, que ha provocado condiciones extremas en diferentes regiones del país, con lluvias intensas e inundaciones en algunas áreas y un marcado déficit de precipitaciones en otras.
La decisión fue adoptada por el Consejo de Gabinete y tiene como objetivo fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones públicas frente a posibles emergencias, además de implementar medidas preventivas y de mitigación para proteger a la población y sus bienes.
De acuerdo con las autoridades, las inundaciones registradas desde enero de 2026 hasta la fecha han afectado a más de 15,600 personas. Las provincias de Bocas del Toro y Colón concentran más del 70 % de los afectados, mientras que también se han reportado impactos en las comarcas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di.
Mientras algunas zonas enfrentan los efectos de las precipitaciones excesivas, otras regiones se preparan para un período de escasez de lluvias. Las proyecciones del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) anticipan condiciones de déficit hídrico entre octubre de 2026 y marzo de 2027.