
El director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, explicó que la emergencia provocada por la sequía podría llevar a Honduras a solicitar apoyo de organismos de cooperación internacional para atender a las comunidades más afectadas.
Según el especialista, la reducción de las lluvias está provocando pérdidas en los medios de vida de numerosas familias, especialmente entre pequeños productores del Corredor Seco, lo que incrementa el riesgo de inseguridad alimentaria.
Argeñal detalló que el sistema de alertas contempla distintos niveles de respuesta. La Alerta Verde está orientada al monitoreo, mientras que la Amarilla implica reforzar la vigilancia y adoptar medidas preventivas. En el caso de la Alerta Roja, las instituciones deben movilizar mayores recursos para asistir a las poblaciones afectadas.
El Gobierno identificó 75 municipios bajo Alerta Roja y adelantó transferencias destinadas a enfrentar los efectos de la emergencia. Estos fondos también podrían ser reorientados para facilitar la compra de alimentos y apoyar a las familias que atraviesan mayores dificultades.
